A propósito del rochesazo que el tal Kayne ocasionó a la pinky Taylor en plena emisión de los MTV awards 2009, déjenme decirles que el debate sobre cuál video merecía el premio (si el de Beyonce o el de la Taylor) quedará por siempre en los anales de la historia de los video clips, la cual es oportuno revisar. Aprovecho pues para presentarles a continuación -mientras ensayamos algunas ideas sobre la estética de MTV- una pequeña historia sobre el nacimiento del video clip y una selección de los llamados mejores video clips de todos los tiempos según los más expertos críticos (o sea yo y mi hermano). Imposible, luego de verlos, no reconocer en ellos el valor que en su debido momento obtuvieron y que -como el buen vino-con el paso del tiempo ha ido aumento.
Pero ¿qué es un videoclip?: un videoclip es un formato audiovisual complejo sometido al ritmo y tempo de un tema musical que marcará su duración, pero no así su forma, pudiendo ser ésta: lineal, complementaria, conceptual o metafórica permitiendo así la radicalidad y experimentación en efectos visuales (con texturas, filtros y contornos) y en la agilidad u originalidad de sus cortes otorgando todo ello una identidad propia al tema musical originario.
Desde comienzos del siglo XX, la asociación entre música e imagen en movimiento se manifestaba por un lado gracias al cine que -siendo mudo- requería de una pianola durante su proyección con el fin de maximizar las emociones del espectador según cada escena. Por otro lado, a esta experiencia, se suma la de algunos visionarios de las experiencias cinestésicas como el austríaco Arnold Schönberg (1874-1951) y pintores como el ruso Wassily Kandinsky (1866-1944) que lograron una perfecta combinación de música, imagen, color y sonido.
Video animación inspirado en las teorías cromáticas de Wassily Kandinsky
Otro precursor del video clip fue el pintor, animador y realizador alemán Oskar Fischinger (1900-1967) quien comenzó a crear las primeras obras de música visual convirtiéndose en un cineasta de vanguardia. Hacia mediados de los veinte, este genio creó pequeñas animaciones en las que las imágenes danzaban al compás de la melodía. Fue el pionero en juntar color + sonido bajo principios de la geometría, el movimiento y el espacio como recursos de relación con el tema musical.¡¡¡¡¡Todo un genio¡¡¡¡
Master pieces de Oskar Fischinger, el padre de la animación de vanguardia.
A finales de los 20s surge el cine sonoro con el estreno de The Jazz Singer (1927) abriendo un sinfín de posibilidades para los cineastas. El ejemplo más notorio son las películas del USA Busby Berkeley (1895-1976) el más importante coreógrafo teatral que -al inventarse el cine sonoro-, dio el gran salto a Hollywood dirigiendo las más celebres escenas coreográficas de las películas musicales de los 30s y 40s .
Y es que la meca del cine se había orientado hacia la comedia musical, un nuevo género de películas que al presentar temas musicales y coreografías, modificaban las estructuras del relato clásico enriqueciéndolas mediante movimientos de cámara, danzas y originales escenografías. Obras maestras como Un americano en París (1951), Cantando bajo la lluvia (1952), Melodías de Broadway (1955), My Fair Lady (1956), West Side Store (1961), Mary Poppins (1964), The Sound of Music o La novicia rebelde (1965), Camelot (1967), Hello Dolly (1969), Jesús Christ Superstar (1970), Cabaret (1972), Grease (1978), All that Jazz (1979), Hair (1979), Fame (1980) y Hairspray (1988) deleitaron a varias generaciones que convirtieron en suyas cada escena (al punto de exigir en plena función la repetición de ésta so amenaza de destruir el cine) tal como si fueran actuales videoclips. Este género decayó en los 80´s precipitando a algunos críticos a declarar su fin. Sin embargo, dos películas a comienzos de este siglo revitalizaron su esencia: Moulin Rouge (2001) de Baz Lurhmann y Chicago (2002) de Rob Marshall, ganando esta última el Oscar a mejor película. A continuación una escena brillante, la cual tiene toda la magia de un video clip digno de Hollywood:
Un homenaje a las coreografías de Busby Berkeley a cargo del grupo Magnetic Fields
Razzle Dazzle de Chicago (2002) asesinato, tribunal, circo, Richard Gere, Renée Zellweger...todo un show¡¡¡¡ presentado como un videoclip...esta es la magia de las películas musicales.
Al aparecer la TV en los 50s, los cantantes y las grandes bandas musicales acudían a los grandes shows televisivos para presentar su música en vivo y en directo. El más célebre fue el de Ed Sullivan, emitido todos los domingos por la CBS desde 1948 hasta 1971. Las actuaciones más famosas en este show fueron: la de Elvis Presley (1956) visto por más de 60 millones de personas; la de los Beatles (1963) visto por 73 millones; y la de The Doors (1967) cuando el cantante Jim Morrison fue censurado por “cantar lo que no debía”. Se comienza a identificar a los adolescentes como gran público consumidor y se le empieza a educar audiovisualmente para delirar por bandas teenagers que -mismos Jonas Brothers actuales- eran creadas para su deleite; por ejemplo: los Jackson Five, de quienes presentamos este tremendo blues cantado en vivo y directo:
The Beatles y la primera road movie band: A hard day´s night (1964)
The Beatles protagonizaron-según los críticos- la película precedente de los videoclips. Dirigida por el UK Richard Lester en 1964, A Hard Day´s Night presentaba innovaciones fuertemente influenciadas por el cine underground, la nouvelle vague, el free cinema inglés y el cinema verité como la ruptura de las convenciones espacio-temporales, los continuos saltos de eje, espontaneidad documental, instintiva interpretación de los actores. El film estableció muchos cánones propios de los videoclips futuros.
Alrededor de 1960, aparecen dos máquinas que revolucionaron la forma de ver música: el Panoram, un aparato que reproducía ochos cortos musicales de 3 minutos que se ponían en una sola cinta y el Scopitone, un nuevo reproductor de filmes a color que daba al consumidor la libertad de hacer selecciones específicas de sus canciones. Son los antecedentes directos de MTV. A inicios de los 70s, se crea el formato de los talk-show: programas de TV que combinaban música y entretenimiento entrevistando a las bandas o solistas para que estas interpreten su arte en vivo y en directo. Pero al principio, la simplificación de escenario y aspectos técnicos, limitaban al solista en su interpretación; por ello, el playback (técnica televisiva de simular mediante pistas musicales una performance) les permitió despreocuparse por la calidad vocal y centrarse en la coreografía, expresiones faciales y posturas corporales. Entre los talk shows principales: el de Johnny Carson (entre 1962-1992) y el de Dick Cavet (desde 1969 hasta el presente).
La entrevista más difícil de todos los talk shows: los Who (en especial, su batero Keith Moon) ponen en aprieto y hacen llorar al entrevistador UK Russell Harty..¡¡los riesgos de la TV en vivo¡¡.
La disponibilidad de la tecnología del playback permitía a los grupos asistir a los programas y grabar su participación de una manera más rápida y simple. Empezaron a promocionarse videos de actuaciones filmadas y se vio que aquello funcionaba y necesitaba expandirse. Así nacían los videoclips: más por su funcionalidad que por afanes estéticos. Poco a poco, algunas bandas veían en este formato una vía para promocionarse, seguir experimentando, potenciar la visualidad de sus canciones y llegar a un grupo ávido de innovaciones con propuestas estéticamente más sexys. Bajo esta consigna y en medio de la época glam, surge el primer videoclip de la historia: Bohemian Rhapsody del grupo Queen, dirigido por Bruce Gowers en 1975:
Bohemian Rhapsody: una de las más hermosas composiciones de la historia y considerado el primer video clip: noten que la innovación radica en las escenas operísticas más que en las rockeras.¡¡Grande Freddy Mercury¡¡
El videoclip de Queen se mantuvo 9 semanas como número uno y transformó una canción no convencional (rock mas ópera) en el himno de toda una generación. Después de este éxito apabullante, muchos artistas llegaron a los estudios de grabación deseosos de hacer un videoclip. Esto trajo como consecuencia que un creativo programador llamado Robert W. Pittman creara en USA un canal dedicado las 24 horas del día a la emisión exclusiva de vidoeclips. Así nació MTV. A las doce de la madrugada del 1 de agosto de 1981, las primeras palabras que este canal emitió fueron “Ladies and Gentleman: Rock and Roll”; seguidas de un clip promocional en el que se veía a unos astronautas clavando sobre la superficie de la luna la bandera de MTV para, en seguida, difundir el videoclip titulado –irónica y proféticamente- Video killed the radiostar (el video mató a la estrella de la radio) un hit futurista de la banda del siempre inquieto y progresivo Steve Horn.
Primera promoción de MTV en los 80s
Video Killed The Radio Star de The Buggles, mítico primer videoclip con el que MTV abrió su programación. Dicen que la voz de los coros es Madonna.
A partir de ahí, en MTV desfilaron todas las estrellas ochenteras que hoy vuelven a causar furor en las radios: The Police, Culture Club, The Cars, Eurythmics, A-ha, Duran Duran, Bon Jovi, Van Halen, Cindy Lauper, Madonna y, sobre todo, Michael Jackson. Pero, no nos detengamos en los artistas. Hoy la estrella de este blog es el videoclip. Estamos a la búsqueda del mejor videoclip de la historia. Y para no pecar de objetivos, les presento ya mi videoclip favorito de todos los tiempos:
El grupo noruego A-ha y un video ganador de muchos premios: Take on me (1984)
Perteneciente a su álbum debut llamado Hunting High and Low (1984) Take on me fue el primer hit de esta súper banda noruega y su video clip dirigido por el maestro de la rotoscopia Steve Barron, costó 100 mil dólares y arrasó con los premios MTV de ese año. Su éxito radicó en la ingeniosa unión de la narrativa cómic con la increíble y contundente melodía de la canción. Particularmente, desde que vi este video clip mi noción de la estética cambió: la magia de los cómics televisivos Speed Racer o Meteoro había sido resignificada con maestría dejando atrás lo infantil de los trazos muy al estilo Disney cartoons. Take on me había conquistado la mente y corazón de todos los amantes del mundo del cómic. No tardaron los realizadores de videoclips en lanzarse a la caza de cánones visuales mayores. Michael Jackson, quien con su éxito Billie Jean (1983) había traído abajo la segregación en la TV USA, fue el primero en cambiar el formato típico de videoclip para contar una pequeña historia al estilo del séptimo arte. Para Thriller, Michael Jackson había contratado nada más y nada menos que al reconocido cineasta de terror John Landis. “El videoclip comienza con una pareja de estudiantes de los años cincuenta, cuyo auto se detiene en la mitad de un bosque. El protagonista es interpretado por Michael Jackson. Ella, su pareja, duda de las intenciones de Michael. Él la convence de que se acabó la gasolina, y tendrán que caminar. En el camino, él le regala un anillo para oficializar la relación, y cuando ella acepta el noviazgo él se dispone a contarle un secreto: «Yo no soy como los demás» le dice; y ella contesta «Claro, por eso te quiero». Pero él insiste, y en el momento en que está a punto de explicarle aparece la luna llena. En ese momento, por efecto de la luna, él se empieza a transformar, y durante la metamorfosis le pide a ella que corra para salvar su vida; ella no le hace caso, y para cuando entiende el secreto de su nuevo novio (es un hombre lobo) ya es demasiado tarde; empieza una persecución. En el momento que el Hombre Lobo alcanza a la chica, se corta la escena y pasa a un plano en el que varias personas se encuentran en una sala de cine viendo dicha escena: todo lo ocurrido hasta entonces es una película, que Michael y su novia ven junto a otros espectadores. Mientras se escuchan los gritos desesperados de la mujer del filme, la novia de Michael le dice que quiere irse. Como él se ríe y le dice que es sólo una película, ella se enoja y se va. Michael le sigue y alcanza fuera del cine. Mientras caminan por la calle él canta y se muestra una toma en la que la pareja pasa por delante de un cementerio. La cámara se acerca y se ve cómo los muertos se levantan como zombies y rodean a la pareja. A todo esto, Michael revela que también es un muerto viviente, empieza a bailar y los zombies los imitan. Luego de esta coreografía, la chica huye hasta una casa de aspecto tétrico, entra en una habitación y los zombies le siguen y dan con ella. Cuando Michael/zombie esta a punto de tomarla por el hombro, se descubre que todo era imaginación de la chica: salen juntos de una habitación, pero Michael gira su mirada hacia atrás sonriendo, mostrando unos ojos amarillos y separados, similar a los del hombre lobo. Al final es escucha la risa maléfica característica de Vincent Price en sus películas de terror” (Wikipedia).
Thriller, la historia de terror, maquillaje y coreografía que marcó toda una generación
Con Thriller, el videoclip adquiere el estatus de 8vo arte, el hermano menor del cine. Para su siguiente album Bad, Michael contrataría al consagrado Martin Scorsese. Ya los videoclips se habían convertido en pequeñas obras de arte cinematográfico. Y MTV en su Hollywood. Los directores más creativos e innovadores tenían en esta cadena su mejor escaparate. El holandés Anton Corbijn llevó a Depeche Mode a la cima gracias a imágenes manipuladas desde un laboratorio: mezcla de soportes y texturas, desenfoques, virados; Michel Gondry trabajó para Sinead O´Connor, Chemical Brothers, Radiohead, Kylie Minogue, Sheryl Crow, Rolling Stones o Foo Fighters; el francés Jean-Baptiste Mondino dirigió a Madonna en su polémico Justify for love; Kevin Godley y Lol Creme, realizaron numerosos videoclips, con experimentos fotográficos con disolvencias para Police, Duran Duran, Blur, Sting o U2; el australiano Alex Proyas dirigió a Crowded House en Don´t dream it´s over, aunque es más conocido por ser el director de El cuervo (film en el que falleció Brandon Lee); Samuel Bayer supo encontrar la esencia de Nirvana al hacer Smells like teen spirit; y Tim Pope ha conseguido durante quince años perpetuar la imagen siniestra de The Cure, a través de video clips impactantes, innovadores y de gran calidad técnica, que rayan desde lo infantil hasta lo experimental. Directores tan reverenciados hoy como David Fincher, Garth Jennings y Spike Jonze (Björk, Beastie Boys, Fatboy Slim, REM) dirigieron docenas de videoclips antes de dar el salto al cine, ideando técnicas revolucionarias de rodaje y edición que luego han usado en la gran pantalla. Y tanto el cine como la televisión se han visto influidas para siempre por la estética y el ritmo impuestos al espectador por la MTV: cortes rápidos, movimiento constante de cámara, cambios de punto de vista, etc. Cuando vemos Armageddon, Matrix o Piratas del Caribe, estamos viendo un producto de la estética MTV, una mezcla de tendencias eclécticas entre dadaísmo, fauvismo, pop-art y surrealismo que MTV supo consolidar y que otras cadenas como VH1 han sabido continuar.
Anton Corbijn dirige a Nirvana en Heart Box Shaped
Michel Gondry dirige a Bjork en Declare Independence
Michel Gondry dirige a Chemical Brothers en Let forever be
Michel Gondry dirige a Chemical Brothers en Let forever be
Michel Gondry dirige a Beck en Cellphone´s Dead
Spike Jonze dirige a los Beastie Boys en Sabotage
Spike Jonze dirige a Christopher Walken en Weapon of choice de Slim Fat Boy
Con la aparición de la cadena se impulsó un profundo cambio en las formas de difusión y promoción de la música. Aquella nueva plataforma conseguía competir con las estaciones FM de radio, que se dedicaban únicamente a programar a los grupos más exitosos del momento. MTV se convirtió en la única manera de promoción para los grupos noveles. Lanzar un videoclip que destacase entre los miles de vídeos mostrados por MTV se convirtió en una necesidad para los artistas. Gracias a ello, aumentó la calidad, originalidad y ambición de los vídeos. Otro cambio más doméstico: se compaginaba la sintonización de esta cadena con las tareas del hogar ya que ésta, no exigía una atención total sino parcial. MTV introdujo los videoclips en los colegios y bares, asegurándose la captación de la audiencia juvenil que va desde los 12 a los 34 años.
Simplísimo pero hermoso videoclip aficionado en base a
Elizabeth on the bathroom floor, una canción del grupo Eels
Desde su creación, otros muchos canales se han dedicado en exclusiva a la emisión de videos musicales (más de quinientos sólo en EEUU). Pero es MTV la más importante, gracias a su expansión a Europa en 1981, el nacimiento de MTV Brasil en 1990, MTV Asia cinco años después y MTV Latino en 1993. Sus cifras en la actualidad son inmejorables: más de 300 millones de suscriptores en todo el mundo. Elizabeth on the bathroom floor, una canción del grupo Eels
Sin embargo, MTV sufrirá una crisis a principios de los años 90. ¿La causa? Una combinación entre desinterés por parte del público y una gran falta de propuestas creativas y expresivas. Muchos se temían que el videoclip hubiera tocado fondo. Pero allí estaban la informática y una nueva oleada de directores que renovarían el panorama del singular lenguaje del videoclip. Gracias a programas como Beavis y Butthead (una salvajada no tan celebrada como South Park) MTV logró sobrevivir. Al final del siglo MTV viró 180 grados convirtiéndose en un canal de realities (The Real World, The Osbournes y Jackass) forzando al televidente a su todopoderosa dictadura de tendencias para los adolescentes de todo el mundo. De esta manera, MTV había trascendido mucho más allá del fin con el que nació: emitir videoclips las veinticuatro horas del día. Y si el video mató a la radio, como dice la canción, Internet ha herido de gravedad a la MTV. Más concretamente YouTube: los menores de 20 años ya no recurren a la MTV para conocer los videos del momento, YouTube es hoy ya una especie de videoteca universal, en la que podemos encontrar con solo unos pocos segundos de búsqueda cualquier videoclip (además de vídeos de actuaciones grabados y colgados por los usuarios).
El grupo OK Go subió su video Here it goes again a You tube convirtiéndose en un HIT.
MTV ha tenido una tardía, y poco eficaz reacción, al crear una nueva web: MTVMusic.com, que ofrece una interesante pero muy limitada selección de vídeos, mezclando clásicos y novedades y con una calidad por encima de la media de lo que encontramos en YouTube. Pero el daño ya está hecho, y además tienen un bonito lío con los videos fuera de los EE.UU. Una breve consulta a Google Trends revela que YouTube adelantó en popularidad a MTV hacia 2006, que YouTube es hoy un término unas treinta veces más buscado que MTV, y también que las visitas a MTVMusic.com cayeron en picado al poco tiempo de su estreno. De todas maneras, la premiación de MTV cada año suscita expectativa en el mundo de la música y trae uno de los shows más importantes del mass media. Por ello y muchas cosas más: larga vida a MTV.






